“Tenemos Que Provocar A Dios Para Que Nos Hable”

Por Franklin García Fernández (sábado 17/082024)

(Juan 10:27-28)

27 “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, 28 y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano”.

 

         Es importante aclarar el término "provocar" en este contexto, ya que puede tener connotaciones negativas en otros ámbitos.

          En el contexto de "provocar a Dios a que nos hable", de ninguna manera se está refiriendo a desafiar, incomodar u hostigar a Dios, sino, implica una acción inteligente, para crear las condiciones adecuadas para una comunicación directa profunda y clara con nuestro Padre Eterno.

          La idea de "provocar" a Dios. Es una invitación a buscar su presencia y sabiduría. Aquí les traigo algunas prácticas y ejercicios puntuales con sustento bíblico que podemos implementar para profundizar nuestra relación con Dios y escuchar tantas cosas que Él quiere decirnos.

 

1. La Oración Constante y Sincera

        1 Tesalonicenses 5:17 "Orad sin cesar." La oración es una conversación íntima con Dios. Al orar regularmente, expresamos nuestras necesidades, anhelos y agradecimientos, y creamos un canal abierto para que Él nos hable.

2. El Estudio constante de la Biblia

         2 Timoteo 3:16-17 "Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra." La Biblia es la Palabra de Dios escrita y es nuestra principal fuente de revelación. Al estudiarla regularmente, permitimos que Dios nos hable a través de sus verdades.  

3. La Comunión con los hermanos

         Hebreos 10:25 "no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos unos a otros; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca." La comunión con otros creyentes nos enriquece espiritualmente y nos ayuda a discernir la voz de Dios en nuestras vidas. A través de la enseñanza, el aliento mutuo y la oración en grupo, podemos crecer en nuestra fe.  

4. La Adoración Sincera

         Juan 4:23-24 "Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren." La adoración es una expresión de nuestro amor y respeto hacia Dios. Al adorarlo, abrimos nuestros corazones para recibir su presencia y su guía.  

5. La Obediencia a Su Palabra

         Juan 14:23 "Si alguien me ama, guardará mi palabra; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él." La obediencia a la Palabra de Dios demuestra nuestro amor por Él y nos hace más sensibles a su voz. Al poner en práctica lo que aprendemos en la Biblia, demostramos nuestra disposición a seguir su guía.

6. Tranquilidad y Silencio

           Salmo 46:10 "Estad quietos, y conoced que yo soy Dios; seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra." En medio del ruido del mundo, es importante encontrar momentos de quietud para escuchar la voz suave de Dios. La meditación y la contemplación nos permiten conectar con lo profundo de nuestro ser y discernir su voluntad.

7. La Confianza en el Espíritu Santo

         Juan 14:26 "Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho." El Espíritu Santo es nuestro guía y consolador. Al confiar en su obra en nuestras vidas, podemos estar seguros de que Él nos guiará a toda verdad.  

           

8. Ser una oveja

         Juan 10:27 “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen”.

Si eres una oveja, escucharás la voz de Dios y Dios te va a conocer y tú lo va a seguir y Él te dará vida eterna y tú no perecerás jamás y nadie te arrebatará de las manos de Dios.

Escuchar la voz de Dios es un proceso gradual y personal. No siempre será fácil distinguir la voz de Dios de nuestros propios pensamientos o emociones, porque hoy día hay una especie de relajo con “Dios me dijo”. La oración, el estudio de la Biblia y la comunidad son herramientas esenciales para desarrollar esta habilidad.

Como dice El Doctor Pastor Jobino: “Y Para finiquitar, un pensamiento para filosofar” 

“En el mundo hay tres tipos de personas; Los que provocan cosas buenas, los que provocan cosas malas y los que no provocan nada”.

Bibliografia:

Santa Biblia Reyna-Valera 1960//

IA Gemini


Comentarios